Luego de meses de caldeado debate, el parlamento israelí aprobó la Ley de base de datos biométrica, alisando el camino para la introducción de documentos de identificación “inteligentes” para todos los israelíes.
Una vez que la ley entre en vigor, habrá un período de prueba de
dos años, durante el cual la participación en la base de datos
biométrica será voluntaria.
Si el período de prueba resulta exitoso, los funcionarios del
ministerio de Interior estarán autorizados a tomar las huellas
digitales y los contornos faciales de todos los residentes
israelíes antes de otorgarles documentos de identificación. Estos
documentos incluirán un micro chip que contenderá fotos de dos
huellas digitales y los contornos faciales de las personas.
El plenario del parlamento finalmente aprobó la ley por 40 votos a
11, con tres abstenciones, luego de que los escépticos de la
coalición forzaran al gobierno a generar un compromiso a fines
bajar el temor de que una base de datos biométrica pueda proveer
una base fértil para los hackers de computadoras que pueden violar
los derechos de privacidad básicos de los ciudadanos.