El Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) afina los últimos detalles para el lanzamiento de la cédula electrónica venezolana, lo que estiman suceda en un mes o a más tardar antes de julio próximo.
Así lo informó este miércoles el director de la institución,
Dante Rivas, en el programa Despertó Venezuela, que transmite
Venezolana de Televisión.
Añadió que actualmente finalizan la prueba piloto del novedoso
documento de identidad, lo que les permitió corregir ciertas fallas
y "arrojó buenos resultados".
Sostuvo que el Saime tiene todo el equipamiento casi listo para la
puesta en funcionamiento de la cédula. Esto dependerá de los
ajustes que realicen según la prueba piloto.
"Estamos afinando los últimos detalles. Queremos que todo sea a
tono para que el lanzamiento no sea traumático", expresó.
Entre los atributos del nuevo documento, Rivas destacó que está
realizado sobre una lámina de policarbonato, que es fuerte y puede
durar hasta 15 años, aunque acotó que la vigencia del documento
será de una década.
La capa de la lámina que está en el medio es donde una máquina
láser imprime los datos del ciudadano, luego de perforar la capa
inicial.
La cédula tiene un pequeño circuito integrado o chip en la parte
superior derecha que almacena la información biométrica de la
persona y todos sus datos, así como otros aspectos que cualquier
institución requiera. Se trata de algo totalmente inaccesible para
quienes pretendan hacer fraude.
Explicó que los venezolanos tramitarán la cédula en las oficinas
del Saime más cercanas a su domicilio. Allí colocarán su huella
dactilar en un escáner que compara las huellas almacenadas en los
archivos del organismo, por lo que no hay posibilidades de
fraudes.
La nueva cédula que utilizarán los venezolanos también permitirá
que cada uno tenga un certificado electrónico para hacer
transacciones seguras vía Internet.
Rivas comentó también otras mejoras en el servicio de atención a
los usuarios que impulsa el Saime. Mencionó entre ellas la firma de
un contrato para que todas las oficinas del organismo instalen
sistemas de control de flujo de usuarios, que permiten ordenar las
colas de los visitantes.
La institución activó un servicio de mensajería de texto para
informar a los ciudadanos el estatus de su trámite, incluyendo, por
ejemplo, la información de si su pasaporte está en la oficina
correspondiente listo para ser retirado.