El Instituto Nacional de Migración mexicano recibió trece terminales de captura de datos biométricos y biográficos por parte del Gobierno estadounidense.
Se suman a las seis instaladas en noviembre de 209 y que servirán para llevar un mejor control de las fronteras mexicanas, por las cuales pasa la gran mayoría de la droga que ingresa en los Estados Unidos. La entrega de los equipos se enmarca dentro de la Iniciativa Mérida.
La Iniciativa Mérida es un acuerdo firmado por los dos países norteamericanos con el que se busca avanzar en la lucha contra el narcotráfico que ambos países sostienen, a través de estrechar la cooperación en materia de seguridad y defensa. La iniciativa contempla la donación de equipo militar y tecnológico por parte de EEUU hacia México, así como el entrenamiento de diversos cuerpos militares y de seguridad mexicanos. Significa un reconocimiento estadounidense de que el problema creciente del narcotráfico es un problema global, que requiere del esfuerzo conjunto de las naciones afectadas.
Por diversas razones, la Iniciativa Mérida que debería ser una nota positiva al resaltar la cooperación internacional, se ha ido convirtiendo en un problema de prensa y relaciones públicas debido a los numerosos obstáculos que el Senado de los Estados Unidos ha puesto para la liberación de los fondos necesarios para cumplir con el programa establecido. Aduciendo preocupación por el respeto a los Derechos Humanos en México, senadores estadounidenses se negaban a aprobar las medidas firmadas por los presidentes de ambos países, provocando la indignación en la clase política mexicana, donde se tiene la visión de que esta cruenta guerra en la que se ha visto envuelta su sociedad, se debe en gran medida al desmedido consumo de drogas al otro lado de la frontera.
Sin embargo, y a pesar de la mala prensa, la Iniciativa Mérida ha ido avanzando y si bien falta un gran porcentaje de los $1.500 millones de dólares presupuestados como apoyo estadounidense al Gobierno del Presidente Calderón y su particular guerra, la transferencia de tecnología y entrenamiento se ha ido desarrollando constantemente, pudiendo destacarse la entrega que hizo EEUU a México de cinco helicópteros Bell-412 en diciembre de 2009, que serán de operación exclusiva de la Fuerza Aérea Mexicana y de los cuales aún se entregarán ocho más. También se tiene contemplada la donación de ocho helicópteros UH-60 Black Hawk y cuatro aviones CASA 235 Persuader para la Armada de México.
De funcionar correctamente, la Iniciativa Mérida pudiera convertirse en un modelo estratégico que muestre el camino a seguir en el combate mundial al narcotráfico. Sin embargo, de acuerdo con las cifras que se manejan en el mercado de drogas norteamericano, la cantidad de mil quinientos millones de dólares parece, cuanto menos, insuficiente.