Nuevo sistema de pago a través de la huella dactilar electrónica ya se implementó en algunos supermercados ottos.
El uso de la huella digital como forma de pago ya no es parte de
la ciencia ficción, sino de la realidad pura, luego que una cadena
alemana de supermercados puso en funcionamiento un sistema de pago
que sólo requiere que el comprador ponga el dedito en un lector
para que el total de la compra se descuente de su cuenta
bancaria.
El proyecto piloto fue lanzado por la cadena Rewe en varios de sus
sucursales en la ciudad de Colonia y tiene la gracia de que el
llamado "pago biométrico" promete terminar con las filas en los
supermercados y otras tiendas con gran concurrencia de
público.
"Queremos probar la eficiencia de la tecnología para uso diario y
su aceptación entre los clientes", explicó Andreas Kraemer, vocero
de la empresa Rewe.
El compadre aprovechó de asegurar que el sistema empleado es súper
seguro, ya que por una parte impide la reproducción de la huella
digital por parte de una tercera persona y, por la otra, detecta
cualquier intento de fraude a través del uso de dedos falsos o de
una huella tomada mediente una cinta adhesiva en la onda de las
películas de James Bond.
"El escáner puede reconocer si un dedo es real o no, porque detecta
la circulación de la sangre", precisó el portavoz de la compañía,
quien precisó que los tiempos de espera en la fila han bajado
considerablemente gracias a este sistemita.
Unas 300 personas están tomando parte en esta prueba piloto en
Colonia.